Privacidad en Telegram: los ajustes que la gente suele olvidar
Por defecto, Telegram no protege casi nada de lo que quizá quieras mantener en privado. Un puñado de interruptores en una sola sección de ajustes decide quién ve tu número de teléfono, qué chats nunca llegan a los servidores y quién puede entrar en tu cuenta aunque intercepten tu código SMS.
Una cuenta de Telegram es más que un historial de chats. Está vinculada a tu número de teléfono, tu lista de contactos, los datos de pago de los bots que has usado y todos los dispositivos desde los que has iniciado sesión alguna vez. Los ajustes de privacidad están reunidos en una sola sección, pero la mayoría de la gente la abre una vez al registrarse y nunca vuelve a entrar. Esto es lo que vale la pena revisar hoy, y el razonamiento detrás de cada elección.
Quién ve tu número de teléfono
Tu número es tu identificador principal en Telegram, y por defecto es visible para las personas que te tienen guardado como contacto. Esto se gestiona en Configuración → Privacidad y seguridad → Número de teléfono. Hay tres opciones de visibilidad: «Todos», «Mis contactos» y «Nadie».
- Elige «Nadie» si no quieres que tu número aparezca en tu perfil.
- Justo debajo, revisa «Quién puede encontrarme por mi número»: aunque tengas el número oculto, este ajuste permite que quienes ya lo tienen puedan localizarte.
Según la propia documentación de Telegram, por defecto tu número solo es visible para las personas que has añadido a tu agenda como contactos (Telegram FAQ). Si hablas con desconocidos a través de anuncios o chats públicos, restringe la visibilidad manualmente.
Chats secretos frente a chats en la nube
Las conversaciones normales de Telegram son chats «en la nube»: están cifradas en el tramo cliente-servidor, pero se almacenan en los servidores de Telegram y se sincronizan en todos tus dispositivos. Esto es cómodo, pero significa que el contenido podría, en teoría, descifrarse desde el lado del servicio.
Los chats secretos funcionan de otra manera: los mensajes están protegidos con cifrado de extremo a extremo, y la clave solo existe en los dos dispositivos participantes. Un chat secreto está vinculado a un único dispositivo, nunca llega a la nube y no se traslada cuando inicias sesión en un teléfono nuevo (core.telegram.org). Los chats secretos también permiten:
- mensajes que se autodestruyen con un temporizador;
- bloquear el reenvío de mensajes fuera del chat;
- un aviso cuando la otra persona intenta hacer una captura de pantalla.
Puedes iniciar un chat secreto desde el perfil de la otra persona → «Iniciar chat secreto». Para cualquier cosa realmente sensible, usa un chat secreto en lugar de uno normal. Por cierto, las llamadas en Telegram siempre están cifradas de extremo a extremo.
Contraseña en la nube: una segunda capa de protección
Iniciar sesión en Telegram se confirma, por defecto, con un código SMS. Si alguien intercepta ese SMS o consigue duplicar tu tarjeta SIM, es suficiente para tomar el control de tu cuenta. La verificación en dos pasos (la contraseña en la nube) cierra esa brecha: además del código, se exige una contraseña que solo tú conoces.
Actívala en Configuración → Privacidad y seguridad → Verificación en dos pasos. Telegram confirma que, con la verificación en dos pasos activada, se necesitan tanto el código como la contraseña para iniciar sesión (Telegram FAQ). Algunas reglas prácticas:
- Elige una contraseña única que no reutilices en ningún otro sitio. El lugar más sencillo para guardarla es un gestor de contraseñas.
- Añade un correo de recuperación: sin él, una contraseña olvidada no se puede recuperar.
- Haz que la pista sea lo bastante vaga como para no revelar la contraseña.
Si la protección del inicio de sesión es un tema nuevo para ti, empieza por lo básico en nuestro artículo sobre la autenticación en dos factores: los principios son los mismos para Telegram, el correo electrónico y la banca.
Sesiones activas: quién más ha iniciado sesión
Telegram funciona en muchos dispositivos a la vez, y cada uno permanece con la sesión iniciada hasta que la cierras manualmente. Abre Configuración → Dispositivos (o «Sesiones activas») y revisa la lista.
- Cierra cualquier sesión que no reconozcas: un navegador desconocido, una ciudad distinta, un teléfono antiguo.
- Configura el cierre automático de sesiones inactivas (por ejemplo, tras una semana o un mes).
- Revísalo periódicamente: es el primer lugar donde aparece un inicio de sesión no autorizado.
Una lista de dispositivos limpia no sirve de nada si el propio teléfono no está protegido. Asegúrate de que tenga un bloqueo de pantalla y los parches de seguridad al día; nuestra breve lista de verificación de seguridad para Android cubre lo esencial.
Quién puede añadirte a grupos y llamarte
Las invitaciones no deseadas a canales dudosos y las llamadas de desconocidos se desactivan en la misma sección de privacidad. Revisa estos ajustes y hazlos más estrictos:
- Invitaciones a grupos y canales: cambia a «Mis contactos» en lugar de «Todos», con excepciones si quieres añadirlas.
- Llamadas: restríngelas a tus contactos para no recibir llamadas de desconocidos.
- Mensajes reenviados: oculta el enlace a tu perfil en los mensajes reenviados.
- Última conexión y foto de perfil: también conviene limitarlas a tus contactos.
También vale la pena pensar en la red por la que te conectas. En una Wi-Fi abierta —en una cafetería, un aeropuerto o un hotel— tiene sentido cifrar la conexión hacia los servidores por separado, por ejemplo con HamikVPN: no sustituye los propios ajustes de Telegram, pero impide que otras personas en la misma red vean o manipulen tu tráfico. La propia Telegram, según su Política de Privacidad, almacena los datos en la nube de forma cifrada y conserva los metadatos del servicio durante un tiempo limitado.
Repasar las cinco secciones lleva entre cinco y diez minutos, y el resultado se mantiene durante meses: un número oculto, cifrado de extremo a extremo para lo sensible, una contraseña en la nube contra el robo de cuenta y una lista de dispositivos limpia. Ponte un recordatorio para revisar estos ajustes cada pocos meses.
